martes, 17 de abril de 2018

Estrategias


Los objetivos deben…
      Ser realistas
      Ser acordes con la realidad del mercado
      Ser acordes con los recursos de la empresa
      Ser acordes con las prioridades y objetivos corporativos
      Ser acordes con las capacidades y habilidades de la empresa
      Ser establecidos tras haber analizado todas las posibilidades
      Tener en cuenta los impactos de los objetivos de cada producto, en los restantes productos y tareas de la empresa
Las estrategias deben…
      Ser específicas y concretas en todos sus aspectos
      Estar basadas en un análisis exhaustivo de la empresa, en cuanto a: recursos, capacidades, fortalezas, debilidades
      Estar basadas en un análisis detallado del entorno económico y del mercado en el que compite
      Representar la alternativa óptima en términos de rentabilidad, participación, posicionamiento y posición competitiva
      Desarrollarse teniendo en cuenta las ventajas, desventajas, riesgos y grado de probabilidad de cumplimiento de los objetivos.
      Estar enfocadas para lograr la máxima diferenciación del producto o servicio con respecto a los competidores
      Establecerse por escrito y redactada de forma que sea comprensible por todos los que intervendrán en su implantación, desarrollo y control
      Definir claramente tareas y responsabilidades
      Ser cuantificables y controlables, tanto durante su ejecución, como en los resultados
      Ser flexibles para permitir cambios sin afectar a la globalidad
      Ser claras en su aplicación a acciones concretas de cara al mercado
      Ser expresadas y detalladas en términos de:
      Cantidades
      Plazos y períodos de tiempo concretos
      Productos y servicios
      Mercados
      Áreas geográficas
      Públicos objetivos
      Resultados identificados
Como conclusiones iniciales, la estrategia persigue:
      Alcanzar una ventaja competitiva, real, sostenible en el tiempo y defendible ante los competidores.
      Adecuación entre los recursos y capacidades de la empresa, y frente al entorno.
      Satisfacción y apoyo por parte de todas las personas de la organización implicados en el planteamiento, desarrollo, ejecución y control de la estrategia.

jueves, 22 de febrero de 2018

Comunicación

Tu consumidor es el centro del mundo (de tu mundo)
Cualquier cosa que hagas en tu empresa, debe ir enfocada a satisfacer las necesidades de tu consumidor. No trates de crear o comercializar productos que a ti te gusten, sino los que gusten a tu público objetivo. Para ello debes conocer al detalle cómo es, qué tiene y qué no tiene, qué le gusta y qué le gustaría, cómo satisface sus necesidades, qué aspiraciones tiene y cómo puedes ayudarle a conseguir todo eso.
Personalizar la comunicación y los productos y comunicar según el contexto
Siempre se ha dicho que no tienes que hacer la publicidad que a ti te guste, sino la que gusta y convence a tu consumidor. Cuántas veces hemos visto fracasar anuncios y publicidades, y a sus responsables diciendo: “no lo entiendo, si el anuncio era muy bueno y me gustaba mucho”. Bueno puede que a ti te encante, pero que a ojos de tu público objetivo, esté a años luz de captar su atención, y mucho más lejos aún de interesarle lo más mínimo.
Ser auténtico
Con tu producto, con tus empleados, con tus clientes, con tu público objetivo. No hay otra forma de tener un éxito prolongado, que siendo auténtico en lo que fabricas o haces, en lo que vendes, en lo que comunicas. Dice el refrán que “las mentiras tienen las patas muy cortas”, y es cierto, si engañas, puedes tener éxito durante un tiempo, pero tarde o temprano, acabarán descubriendo tus falsedades y te irán abandonando.
No digas en tu comunicación, cosas que tu producto no tiene. Cualquier producto puede tener sus propias bondades sin necesidad de recurrir al engaño. Puedes destacar el precio, la calidad, la originalidad, la creatividad, la durabilidad, cualquier cosa que tu producto tenga y que sea cierta.
Dar valor a las experiencias
La experiencia de cualquier persona con los productos que compra o adquiere, determina la fidelidad a ese producto. No hay mejor forma de fidelizar a tus clientes, que consiguiendo que su experiencia con tu producto, cumpla con creces las expectativas depositadas en él, en el momento de la compra.
Si tras la compra, la experiencia de tu cliente con el producto ha cubierto o incluso sobrepasado sus expectativas iniciales, es muy fácil que repita nuevamente. De lo contrario, lo perderás como cliente para siempre.
Responder a máxima velocidad
¿Y después de la venta?, ¿Y después de la comunicación?. ¿Y después del mensaje?
Responder, responder y responder, y lo más rápido posible y lo más eficazmente posible. Cuando hemos recibido un impacto de comunicación y nos interesamos por el producto, y estamos en buena disposición hacia él, hay que estar prestos a satisfacer al posible cliente con la mejor y más convincente respuesta.
Cuando nos han comprado un producto y el cliente requiere un servicio post-venta, hay que estar prestos a satisfacer todas su necesidades de la mejor forma y la más rápida y eficaz.
Un buen servicio post-comunicación o post-venta, es la mejor forma de ganar un cliente y mantenerlo en el tiempo.